La previa del Barcelona-Real Madrid
En una semana como ésta, previa a un Barcelona – Real Madrid, he estado pensando sobre qué puedo hablar, que le interese a alguien. Ya sé que de normal tampoco es que interese mucho lo que escribo, pero es que resulta que esta es la semana en la que el clasiquísimo lo tapa todo. La semana en la que ya no importa si la selección tiene que jugar en Euskadi o no, ese era un debate ficticio para rellenar tiempo… ¿Y qué me dicen de Irlanda?. Irlanda que se joda, ni se piden sanciones, ni se proponen soluciones, ni nada. Eso ya da igual. Unas cuantas collejas a Henry y a otra cosa mariposa. De hecho, la semana pasada he llegado a leer algo de partidos amañados, ¡¡¡incluidos tres de Champions League!!!… pero se ha interrumpido el flujo de información o ha quedado reducido a una mísera reseña, ¡Qué cojones! ¡No es para tanto! ¡Ya pasó! Ya hablaremos otro año de eso… Ahora estamos a lo que estamos, se avecina un Barcelona- Real Madrid y nos interesan otros aspectos, aspectos claves para entender el partido que se celebra en cinco días y que, por tanto, tienen que copar el 90% de las noticias deportivas diarias. No hay tiempo para nada más.
A continuación, les menciono los aspectos (perdón, grandes noticias) que se deben señalar previamente durante esta semana por si algún responsable de medios escritos, audiovisuales,… o simple periodista no los conoce y quiere prosperar. A saber:
- En primer lugar, debe saber qué opinan los actores de “El Internado” o similar sobre el partido y cuál es la porra de los “tertulianos” de “La Noria”. Esto es importantísimo que el mundo entero lo sepa a la voz de ya. Yo, por ejemplo, hoy vivo más tranquilo al saber que David Bisbal cree que el Barcelona ganará 3-2, aunque me inquieta la contradicción que mantiene con el tipo que presenta Pasapalabra, que no duda en indicar que el resultado será 1-2. El caso es que este asunto es clave y merece doble página en cualquier diario de tirada nacional que se precie durante toda la semana.
- En segundo lugar, es importantísimo volver a recordar todos los Barcelona-Real Madrid. Sin olvidar ni uno. Como nunca los hemos visto, ni a nadie se le ha ocurrido recordarlos, debe proceder a hacer ésto sin falta. En este sentido, hay varias fotos, videos o momentos, que si usted trabaja en un medio informativo y no lo pone durante la semana previa al partido corre el riesgo de que le echen a la puta calle: (i) a Raúl haciendo callar al Camp Nou poniendo el dedito como las enfermeras en los posters del ambulatorio, (ii) la cola de vaca de Romario, que de tanto verla Alkorta empieza a salir borroso y (iii) el cochinillo con el recibimiento a Figo. Para completarlo bien del todo, y asegurar el curro, conviene no olvidar poner imágenes en blanco y negro aunque salga Charles Chaplin, mencionar a Camacho, a Hugo Sánchez, a Migueli y a los huevos (se puede usar la palabra “carácter”) que ponían en los 80, y sacar el gol de la última victoria del Madrid en Barcelona, el que fuera (creo que fue de Baptista).
- Tercer punto. Especular. Cuidado, no confundir con analizar. Analizar lleva implícito disponer de datos y aportar criterios. Usted señor periodista no necesita de eso en su periódico, radio, televisión o página web. Especular es gratis y sin fundamento. Ejemplo: ¿Va a jugar Messi? No sé. Ni idea… Respuesta incorrecta. Mal, muy mal, especule! Ejemplo: “Sí, va a jugar, eso Messi no se pierde”. O “No, estará tocado y se reservará”. Y desarrolle su especulación. Es más, vaya más allá: ¿Está para jugar Messi? Da igual que no sea usted médico del F.C. Barcelona y no disponga de información al respecto, especule y, por favor, no dude en cambiar su especulación las veces que haga falta a lo largo de la semana. Lo importante es rellenar tiempo y páginas. El domingo a las 19.00 pase lo que pase podrá decir que acertó, absolutamente nadie se acordará de lo que dijo realmente. No faltan temas: CR9 ¿Jugará de titular o será suplente?, Pellegrini ¿Lo destituirán si pierde?. Especule a gusto bajo el título de “Opinión”.
- Último punto. Señale como noticia de alcance todos los datos estúpidos que se le ocurran: ¿Cuántas cámaras va a haber?, ¿Cuántos países lo van a ver?, ¿Cuántos millones de personas lo seguirán?, ¿Cuántos niños nacerán durante el partido y cuántos se dejaran de fabricar?… Ante la duda, invéntese los datos. No los comprobará ni Dios. Si hace falta haga un suplemento especial y recuerde incluir uno o varios reportajes completa y absolutamente carentes de interés. Ejemplo: uno sobre un cura del Madrid y otro del Barcelona, o uno sobre cómo la peña Bélico Adalid y la peña Blau Grana al vent disfrutarán juntas del partido en amor y concordia en el Bar Reme, en su Trigueros del Campomayor natal.
Eso es todo, amigos periodistas. Ya están preparados para encarar el partido e informar a la población civil y militar. A mí personalmente me vale con que, 15 minutos antes del partido, me den las alineaciones y el banquillo para gozar del partidazo más que Zapatero de los brotes verdes (que sólo ve él). Pero claro, será que a mí no me gusta el fútbol… o que me sobran todas las tonterías de las que se habla antes de este partido.
Umbraso.
W.E.










